La eterna discusión, la de siempre, el tratar de
convencer a la acera del frente que el medio utilizado que poseo es el
que el mantiene la hegemonía en la capital de Santo Domingo.
Lo cierto es que si usted es un pasajero normal de carro público y guagua pública seguramente de las cinco veces que usted utiliza ese servicio encontrará de tres a cuatro una emisora: Z 101
Alvarito Arvelo no se hizo famoso solo, su fama esta íntimamente ligada a esa emisora, y con todo su lenguaje descompuesto ha logrado capturar la audiencia, no solamente en la capital, sino fuera de ella, y hasta allende los mares utilizando para ello la llave del medio de comunicación más importante en estos tiempos: el internet.
Si se dice que logra esta emisora mantener de un 35 a un 40 por ciento de la audiencia, que ponemos nosotros mal contados, entonces ¿qué emisoras son las que se oyen? ¿Quiénes se reparten el 60 por ciento del restante de las radios encendidas? ¿No cree usted que están hablando babosadas quienes afirman tener el más alto porcentaje de audiencia ? ¡Es que somos los número 1 en la música urbana!, ¡es que en la bachata arrasamos!
Lo cierto es que si usted es un pasajero normal de carro público y guagua pública seguramente de las cinco veces que usted utiliza ese servicio encontrará de tres a cuatro una emisora: Z 101
Alvarito Arvelo no se hizo famoso solo, su fama esta íntimamente ligada a esa emisora, y con todo su lenguaje descompuesto ha logrado capturar la audiencia, no solamente en la capital, sino fuera de ella, y hasta allende los mares utilizando para ello la llave del medio de comunicación más importante en estos tiempos: el internet.
Si se dice que logra esta emisora mantener de un 35 a un 40 por ciento de la audiencia, que ponemos nosotros mal contados, entonces ¿qué emisoras son las que se oyen? ¿Quiénes se reparten el 60 por ciento del restante de las radios encendidas? ¿No cree usted que están hablando babosadas quienes afirman tener el más alto porcentaje de audiencia ? ¡Es que somos los número 1 en la música urbana!, ¡es que en la bachata arrasamos!




