Escrito por: José Rafael Sosa
Debajo de cualquier yaguita... sale exactamente lo que está pensando: tremendo alacrán.
Frank Perozo soñó con un proyecto de cine producido a partir de su talento y se empleó a fondo, tocando puerta a puerta, hasta lograrlo.
Hoy, con Quien manda, abre a su vez las puertas a un desconocido director joven, Ronni Castillo, nacido en Elías Piña y entrenado por Angel Muñiz, para quien es éste su primer largometraje, para constituirse en una de las sorpresas del proyecto, cuyo eje transversal parece ser el talento joven.
¿Quién manda? es una sorprendente comedia romántica, contada en un tono nuevo, melodramático, sí, previsible en trama, también; diferenciada por el mérito de su honestidad en el mensaje por la búsqueda del amor verdadero, de sinceridad e intensidad en sus actuaciones; de validez inteligente en el uso de los recursos del cine, particularmente de la nítidez noble de la fotografía (responsabilidad de Peyi Guzmán, en uno de sus trabajos más dignos); el cuidado en la dirección de arte, de Lorelei Zainz; el universo sonoro que aplica con altísíma efectividad la música como sostén de los momentos cruciales, con temas musicales originales que sorprenden por su acabado profesional. Gracias a León Yamil y José Delio Ares por esa partituras. Este último hace la edición que resulta es precisa y contribuye a la fluidez de la historia.
Frank Perozo, quien lloró durante sus palabras de agradecimiento, era anoche el ser más feliz de la tierra, junto a Naslha Bogert, al constatar el impacto y la conectividad de la cinta con el público.
Perspectivas
El modelo de comedia que plantea ¿Quién Manda?, si bien no es la primera (ni será la última) en que se plantea la lucha de los géneros por el control de la relación amorosa, un concepto, que es magníficamente manejado por el guión de Daniel Aurelio Pérez y Ronni Castillo. El guión se orienta a emplear un recurso inexplotado en el cine dominicano: el parlamento del protagonista, dirigiéndose directamente al público, Un texto tremendamente bien logrado que debe dar un buen resultado. Obviamente que requirió de investigación de la imaginería y creatividad popular.