Olga Tañón arrecia su batalla legal por Gabriella
La cantante Olga Tañón contesta al licenciado Antonio
Arraiza, quien puso en duda la gravedad de su hija Gabriella. (Archivo)
La cantante Olga Tañón contesta al licenciado Antonio Arraiza, quien puso en duda la gravedad de su hija Gabriella:
Debido
a los acontecimientos surgidos en los pasados días relacionados con el
caso que se está viendo en Puerto Rico, realizo las siguientes
expresiones.
Desde que decidí garantizar la estabilidad emocional y
permanencia de mis tres hijos, he sido atacada y juzgada sin siquiera
tener la oportunidad de defenderme.
Olga Tañón
no es la única madre que ha buscado esto para sus hijos. Nuestra
posición inicial para con el señor Juan González fue de diálogo directo
y privado, pero él decidió hacerlo público y, más aún, decidió no
atender este asunto en los Estados Unidos, donde es el lugar que
radican los mejores intereses de nuestra hija Gabriella. Me gustaría
que le preguntaran por qué.
¿Cómo se puede explicar por qué razón
el señor González, sus abogados y el tribunal desean retener a toda
costa su petición de restablecimiento de patria potestad? De lo único
que estoy segura es que no se están protegiendo los mejores intereses de
nuestra hija, y los eventos transcurridos en ese tribunal me están
dando la razón.
Sobre las expresiones y acusaciones del licenciado
Arraiza hacia mi persona como madre, y como mujer, las mismas son
inaceptables desde el punto de vista moral, profesional y ético. Él
posee pleno conocimiento legal del daño que sus falsas acusaciones
causarían sobre la credibilidad de mi persona y los míos. Con pleno
conocimiento, difundió información y me acusó falsamente sobre hechos
que en su día tendrá que sostener con pruebas y no con palabras
difamatorias.
¿Cómo puede el licenciado Arraiza cuestionar la verdad sobre
las condiciones de salud de Gabriella y mi devoción como madre? Pero
ahora el licenciado Arraiza pretende engañar a la corte y a los medios
de comunicación sobre las verdaderas razones que tienen él y su cliente
al querer mantener el caso en Arecibo.
Les comparto una de varias
cartas que tengo escritas de puño y letra del licenciado Arraiza donde
se expresa sobre el comportamiento y las instrucciones que le da el
señor González sobre el pago de la pensión. En esta carta él reconoce a
mi abogada que el comportamiento de su cliente para conmigo ha causado
“molestias” a mi persona y acepta la terquedad de su cliente cuando
escribe que “lucho contra la terquedad y peticiones inmeritorias e
injustas”. Y esta carta es legítima; espero que ahora no me acusen de
falsificar su letra y firma, aunque su autenticidad es muy fácil de
confirmar. Fueron muchas las veces que el licenciado Arraiza les
transmitió a mis abogados cómo era el señor González, los problemas que
tenía y su posición de no tener interés en relacionarse con Gabriella.
Por eso es que será testigo en este caso.
Esta carta es una de
muchas que tenemos en récord. Por mi parte, siempre he dicho que la
mentira es la que corre con prisa y la verdad sabe esperar. Por eso
esperé el momento preciso para comenzar a mostrar el otro lado de la
moneda y con pruebas, como lo estoy haciendo hoy con Primera Hora.
¿Con
qué moral tanto el padre de Gabriella como sus abogados se atreven a
expresar que la niña no está enferma cuando ambos conocen la evidencia
médica? Estoy compartiendo con Primera Hora copia de la carta del
hematólogo de Gabriella que habla por sí sola. ¿Cómo un padre que está
preocupado y que desea los mejores intereses para su hija permite que su
abogado haga semejantes expresiones? No puedo pensar que después de
tantos años pretendan ignorar la verdad. ¿O es acaso que no les interesa
la condición de la niña? La ignorancia y la mentira son atrevidas.
¿Que
más quisiera yo como madre que mi hija no tuviera condición alguna? Ese
milagro se lo pido todos los días de mi vida. Pero he aprendido a
aceptar la realidad de salud y las condiciones de Gabriella. Por eso
luchamos todos los días. Por eso la defenderé toda mi vida a cualquier
precio. Por eso es que tengo que garantizar su estabilidad emocional y
permanencia dentro de su entorno familiar en caso de que yo falte.
Porque por muchos años su padre no ha mostrado ningún interés en
protegerla ni conocerla como hija. Ya van más de cuatro años que no la
visita ni la llama.
Desde la reciente emergencia que tuvimos, no
han llamado para saber qué sucede y/o cómo está Gabriella. ¿Dónde está
el interés? Fácil es hablar, pero difícil es actuar. En su momento, el
señor González y su abogado tendrán que sostener todas sus imputaciones y
difamaciones hacia mí y mi familia, pero con pruebas, no con
expresiones en los medios.
De hecho, el licenciado Arraiza me
difama también cuando dice que la reciente emergencia médica que tuvimos
con mi hija fue inventada por mí y que ya teníamos comprados los
pasajes del martes en la tarde cuando fui excusada del tribunal. Adjunto
tienen la evidencia de los pasajes originales y la transacción con las
horas de los cambios realizados ese martes. Pero existen más pruebas que
en su momento se entregarán.
Ahora el señor González y sus
abogados,con el respaldo del tribunal,están tratando de retener este
caso. ¿Qué más evidencia hace falta para saber que los mejores intereses
de la menor nunca han estado ni estarán garantizados en Arecibo? Seguir leyendo
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