
Por Joseph Caceres
Al final de año se hace el análisis de las noticias más importantes, se pasa balance a la economía del país y se establecen los eventos más relevantes en la nación.
Y del espectáculo, ¿pa’ cuando?.
La crónica de arte no analiza el mercado que le corresponde, por andar detrás de Omega, como si su puesta en libertad fuera lo más trascendente del año en el mundo del arte y el espectáculo.
Perro bueno, cada quien con su santo…
No es porque uno lo diga, pero el 2018 ha sido un año de mucha consistencia en el mercado de la diversión y el entretenimiento, en que se ha verificado un incremento de actividades artísticas en todos los órdenes, con asistencia masiva del público a las presentaciones multitudinarias; los bailes con las orquestas llenos, dónde las primeras locaciones que se vendieron , con antelación , fueron las de taquillas más caras de las áreas denominadas “special guest”.
Quedó en el pasado la expresión de “ la cosa está mala”, para justificar la caída o fracaso de alguna fiesta o espectáculo.
El teatro y los musicales generaron la creación de nuevas salas para satisfacer la demanda generada por el incremento del número de producciones que se pusieron en escena este año, con nuevos recintos en las plazas comerciales y pequeñas salas donde se han puesto de moda las presentaciones del denominado “mini teatro”.
El cine ha continuado en el boon de su desarrollo, y las películas dominicanas han establecido récords de asistencia en Puerto Rico, ampliando el número de países en exhibición, como se ha podido ver con “Qué León”.
Ni qué decir de la cantidad de conciertos con artistas internacionales que generó la cartelera local, en el Este, el Norte y la capital.
Hasta a la Cervecería Nacional Dominicana y Acroarte le fue bien con su premio Soberano, logrando un impulso, reconocimiento y aceptación mayor, merced a su magnífica producción y al trabajo que se hizo para el mismo.
O sea, que 2018 ha sido un año de mucho desarrollo y fortaleza para el arte y el espectáculo, para amargura de los “aburridos de la vida” que ven el entretenimiento como algo innecesario y superfluo

No hay comentarios:
Publicar un comentario