El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX tuvo un marcado acento latino y dejó imágenes que ya forman parte de la historia del evento deportivo más visto del mundo. Bad Bunny lideró una puesta en escena cargada de simbolismo cultural, acompañado por Lady Gaga y Ricky Martin, en una presentación que fusionó música, mensaje social e identidad ante millones de espectadores.
Desde el inicio, Bad Bunny captó la atención con una escenografía protagonizada por su ya emblemática “casita”, un recurso visual que conecta con sus raíces y con la narrativa estética de su etapa artística más reciente. El elemento no solo funcionó como parte del show, sino como una declaración de identidad en uno de los escenarios de mayor alcance global.
Salsa y fusión cultural en el escenario del Super Bowl
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó con la aparición de Lady Gaga, quien sorprendió al interpretar salsa junto a Bad Bunny. La escena confirmó la fuerza del ritmo latino en un evento tradicionalmente dominado por el pop y el hip hop, y transformó el medio tiempo en una auténtica celebración de fusión cultural.
La propuesta musical continuó con Bad Bunny interpretando su versión de “Un Verano en Nueva York”, una adaptación de su tema “Nuevayol”, inspirada en un clásico de la salsa. Con esta interpretación, el artista reafirmó la vigencia y el alcance de la música latina, logrando que el público conectara con sonidos caribeños en pleno Super Bowl.
Ricky Martin y un mensaje social en clave musical
El espectáculo sumó una dimensión más profunda con la participación de Ricky Martin. El cantante se unió a Bad Bunny para interpretar “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción con un fuerte contenido social que reflexiona sobre la pérdida de identidad cultural y la explotación de los territorios. A través de la metáfora de Hawái, el tema aborda los efectos de la colonización y el desplazamiento, aportando una lectura política y cultural al show.
La colaboración añadió peso al mensaje del medio tiempo, que trascendió el entretenimiento para posicionarse como una vitrina de la música latina y sus narrativas en uno de los eventos televisivos más influyentes del planeta.
Con esta presentación, el Super Bowl LX no solo ofreció un espectáculo musical de alto nivel, sino que también confirmó el impacto global de la cultura latina, su diversidad sonora y su capacidad de contar historias desde la música en el escenario más visto del mundo


No hay comentarios:
Publicar un comentario